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Chile y Australia: 65 años de la primera travesía aérea sobre el océano pacífico entre Australia y América del Sur

El Pacífico fue el último océano en ser cruzado por aire, hazaña lograda el 22 de marzo de 1951 por el piloto australiano Patrick Gordon (P.G.) Taylor, quien comenzó su viaje en Sídney - Australia para terminarlo en Valparaíso - Chile; mientras que por el otro lado, el piloto chileno de la Fuerza Aérea: Capitán Roberto Parragué Singer, ya había logrado llegar a la Isla de Pascua un 19 de enero de 1951.

Por el lado chileno, el Capitán Parragué fue el primero en conectar al territorio continental de América del Sur con la Isla de Pascua en un avión Catalina 405. A pesar de que el pionero no contó con el activo apoyo oficial, cumplió su sueño aterrizando en la pista Mataveri, en el actual aeropuerto de la Isla, desde la ciudad de La Serena en Chile.

El determinado Parragué solicitó permiso para abrir la ruta a través del pacífico y llegar a Isla de Pascua, el cual fue denegado por el Ministerio de Defensa. Un viaje considerado como suicida por la mayoría de los pilotos, dada la dificultad de encontrar una isla en el medio del océano a miles de millas y sin la suficiente capacidad de combustible para realizar el retorno. La determinación de Parragué, lo llevó a conseguir el permiso del Presidente de la República Gonzáles Videla. Con un avión anfibio Catalina PBY-5A, el cual fue bautizado como Manutara, despegó el 19 de enero de 1951 ante la vista del Presidente Videla y más de 25.000 personas. Más de 19 horas después, con una distancia recorrida de 2.300 millas, aterrizó en la Isla convirtiéndose en el primer arribo aéreo en esa localidad.

Tuvo una entusiasta recepción de los isleños y fue promovido a Comandante por el Presidente Videla. La noticia no fue recibida igualmente por la Fuerza Aérea chilena, ordenando a Parragué el inmediato retorno al continente con un servicio de urgencia de correo. Debido a las malas condiciones climáticas y la imposibilidad de despegar desde la pista Mataveri, Parragué lo intentó desde el mar terminando el avión con un ala dañada. El avión fue recuperado y guardado en la isla para futuras reparaciones. El Capitán y su copiloto volvieron por mar a Chile junto con el correo según ordenes de la Fuerza Aérea. 

Al mismo tiempo y al otro lado del mundo, su par australiano, el pionero Capitán P.G. Taylor, preparaba su viaje a través del pacífico con la ruta aérea  Sídney – Valparaíso. El Capitán Taylor ya había solicitado autorización al Primer Ministro australiano, Sir Robert Menzies, quien entregó su apoyo ordenando a la Real Fuerza Aérea australiana, hacerle entrega de un avión Catalina. Taylor seleccionó el avión A24-385, el cual ya había estado en servicio explorando el pacífico durante tiempos de guerra. El avión lo bautizó como Frigate Bird II.

Previo a la salida del Frigate Bird II desde Australia, Parragué había conversado con Taylor sobre los problemas que había tenido el Manutara,  haciendo que el australiano decidiera atrasar su salida para equipar al avión con cohetes de despegue.  El 13 de marzo de 1951, el Frigate Bird II comenzó su travesía desde Sídney. Primero realizó un viaje corto hasta Grafton al norte de Sídney; para luego dirigirse a América del Sur. Durante la travesía, el avión aterrizó en Nueva Caledonia, Fiyi, Samoa, Islas Cook, Tahití e Isla de Pascua. La última parada en Isla de Pascua, fue vital para abastecerse de combustible. Su llegada fue un 22 de marzo a mar abierto. El viento lo obligó a aterrizar al otro lado de la isla. Taylor quiso realizar su inmediata salida desde ese peligroso lugar, pero el clima y las olas no lo permitieron. Al otro día con la ayuda de los cohetes, el avión Iogró despegar. El 25 de marzo, el Frigate Bird II llegó a Valparaíso sin novedades, escoltado por la Fuerza Aérea chilena. A su llegada el Presidente chileno, nombró a los miembros de la tripulación como oficiales honorarios de la Fuerza Aérea chilena, mientras que el Capitán Taylor fue otorgado la Orden al Mérito Bernardo O’Higgins. El diario chileno La Nación también destacó la prueba de coraje humana, con la cual fue posible abrir camino a la comunicación global.

Taylor, su tripulación y el Frigate Bird II regresaron a Australia el día 20 de abril del 1951.  Cuando llegaron, el Gobierno de Australia reconoció los logros del Taylor con el otorgamiento del Frigate Bird II a Taylor mismo.

En el lado chileno, Parragué viajó a la Isla para reparar el Manutara y solicitar permiso para volar con el mismo avión hacia Chile. Su solicitud fue denegada por la Fuerza Aérea chilena y fue ordenado a traer el avión por barco. El mayo del 1952, el Manutara llegó a Quintero, siendo incluido nuevamente en servicio de la fuerza aérea en julio. Como información adicional, Parragué no pudo completar su viaje ida y vuelta a la Isla de Pascua, sin embargo, el 29 de enero fue destinado a volar a Juan Fernández, a lo cual desobedeció redirigiéndose a la Isla de Pascua con el mismo avión Manutara. Como consecuencia fue obligado a retirarse y a dejar la Fuerza Aérea. Posteriormente, Parragué trabajó en la industria del comercio en la Islas Juan Fernández para el transporte de langostas. Consiguió dos aviones Catalina de la Armada estadounidense, a los cuales llamó Robinson Crusoe y Manutara II, para su empresa Aeroservicios Parraga, el cual transportaba langostas pero también pasajeros. En el 1961, Parragué transportó correo y su primer pasajero a Isla de Pascua en el Manutara II, lo cual abrió el interés de la futura aerolínea LAN para cubrir la ruta aérea transpacífica internacional, ruta que hoy se prolonga a Papeete en Tahití.

En 1963, LAN contrato los servicios del Manutara II, con Parragué como capitán, para volar con el presidente de la empresa y tres funcionarios más  a la Isla de Pascua.  Luego, LAN Chile auspició a Parragué para investigar una extensión de su ruta entre Santiago - Isla de Pascua, hasta Papeete en Tahití. Un viaje que comenzó el día 30 de agosto 1963.  El viaje fue un éxito total. Al regresar a Santiago, fue recibido con honores y el Congreso chileno aprobó su promoción a General de la Fuerza Aérea.  Parragué luego ingreso a la empresa LAN Chile como Jefe de Navegación.

En cuanto a los aviones, el Manutara se estrelló en Peñuelas en 1961 muriendo toda su tripulación. El avión no pudo ser preservado pero en el 2005, un avión Catalina canadiense fue renovado para representar la réplica, la cual hoy se mantiene en el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio de Chile en Santiago. Con respecto a la nave australiana, en  1961 Taylor entregó el Frigade Bird II al Powerhouse Museum en Sídney. En 1985, fue restaurado y hoy se mantiene a 10 metros sobre el suelo en el Boiler Hall del museo, como una de las piezas principales de la Exhibición de Transporte inaugurada en 1988.  Es uno de los pocos aviones Catalina que sobrevivieron.

En la actualidad, y gracias a la labor realizada por los pilotos Taylor y Parragué, quienes marcaron la ruta para unir ambos continentes; las aerolíneas QANTAS y LATAM, conectan a territorio chileno con Australia.

 

 

Fotografía: La reunión del piloto Parragué (a la izquierda) y el piloto Taylor (a la derecha) a su llegada a Chile.

Créditos: Foto de cortesía de Bryan Jones. Rapa Nui Journal.

 

Fotografía: Taylor y su tripulación inspeccionando el avión Manutara del Piloto chileno Parragué.

Créditos: Foto de cortesía de Bryan Jones. Rapa Nui Journal.

 

Fotografía: P.G. Taylor a su llegada a Chile, siendo recibido por los Oficiales de la Fuerza Aérea chilena el 25 de marzo 1951.

Créditos: Power House Museum

 

Referencias:

http://www.powerhousemuseum.com/insidethecollection/2010/03/the-frigate-bird-ii-and-her-captain-revealed/

http://www.powerhousemuseum.com/collection/database/?irn=207900

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:Cr_qYllyT1EJ:islandheritage.org/wordpress/wp-content/uploads/2011/06/RNJ_25_1_Maddock.pdf+&cd=1&hl=es-419&ct=clnk&gl=au